viernes, 11 de abril de 2014

KASSEL NO INVITA A LA LÓGICA (SEGUNDA PARTE)

Vida y muerte en tres citas de "Kassel no invita a la lógica":

"Una vez oí decir que la verdadera vida no es la que llevamos, sino la que inventamos con nuestra imaginación".

 
 

"Quizás tanto optimismo se debiera a que allí en Kassel había recobrado los mejores recuerdos de mis inicios de artista. Mi admiración, por ejemplo, por aquellos que habían hecho de la escritura su destino: Kafka, Mallarmé, Joyce, Michaux, aquellos para los que la vida apenas era concebible fuera de la literatura, aquellos que hicieron con sus vidas literatura".



"La inscripción en la tumba de un gran genio ya casi olvidado, Martinus von Biberach:
[Vengo de no sé dónde,/ soy no sé quién,/ muero no sé cuándo,/ voy a no sé dónde,/ me asombro de estar tan alegre.]"

martes, 25 de marzo de 2014

KASSEL NO INVITA A LA LÓGICA


"Porque contrariamente a lo que creen tantos, no se escribe para entretener, aunque la literatura sea de las cosas más entretenidas que hay, ni se escribe para eso que se llama "contar historias"aunque la literatura está llena de relatos geniales.

 No. Se escribe para atar al lector, para adueñarse de él, para seducirlo, para subyugarlo, para entrar en el espíritu de otro y quedarse allí, para conmocionarlo, para conquistarlo". 



"En aquella habitación blanca de Ceal Floyer se exponía la necesidad del artista de continuar siempre en busca del difícil acierto, lo que me recordó la tarde en la que en un coloquio una mujer me preguntó cuándo pensaba dejar de hundir en la niebla a mis pobres personajes tan solitarios (...) 


La mujer me reprochó entonces la oscuridad de mis textos. Señora, por favor, dije airado, ¿no vio usted lo oscuro y complejo que es el mundo? Pero poco después me fijé en la luz del día, que era suave y hermosa. Y pensé: uno quisiera verlo todo con tanta claridad".



* Textos entresacados del libro de Enrique Vila-Matas "Kassel no invita a la lógica".

jueves, 6 de marzo de 2014

TWIST


A todo buen escritor le gusta adentrarse en el lado oscuro de sus personajes para construir sus relatos. A nadie que aspire a escribir un libro le interesa una historia en donde primen los personajes planos, aquellos que no motivan ningún tipo de reflexión ni controversia.

"Soto estaba llamado a convertirse en un gran escritor. Lo que apasionaba a Soto eran las relaciones humanas y su oscuro núcleo".

Esta introducción me sirve para comenzar con la reseña de "Twist", el último libro de Harkaitz Cano. A medida que avanzamos en la lectura del libro, apreciamos como Diego Lazkano, el protagonista de esta historia, se va transformado por culpa de su oscuro pasado. Aunque no sólo Diego Lazkano arrastra un turbio pasado en este libro, y lo paradójico en este caso es que únicamente Soto y Zeberio, los dos jóvenes personajes torturados y asesinados por la policía, trasuntos de Lasa y Zabala, tienen esa inocencia que tanto admira para sí el protagonista del libro. En cambio, muchos de los personajes que viven cómodamente y han conseguido un buen estatus social, han medrado, se han corrompido, o han cambiado radicalmente de vida fruto de una gran mentira. Las luces y sombras se suceden en este libro en donde no hay una historia lineal, sino que los continuos saltos en el tiempo nos hacen viajar a lo más crudo del alma humana.

"Somos oscuros por dentro, pero que no nos pille la vejez sin haber hecho alguna locura".


Estoy seguro que muchas personas se habrán sentido incómodas al leer este libro. Tanto la policía como ETA torturan y asesinan, y los corruptos políticos, igual que los vanidosos escritores, se saltan todas las barreras para conseguir medrar y alcanzar un prestigio inmerecido. Y aunque queden todavía muchas palabras por inventar, tal y como comenta el propio autor en su libro, habría que inventar una que describiera ese momento en que comienzas a leer un libro y eres consciente de que te vas a tener que enfrentar a las miserias del ser humano, una palabra que suene de la misma manera que tus tripas al retorcerse sin remisión ante tanta pobreza moral. Twist, twist, twist.

"Idioa asiente. Luego cambia de marcha y se queda callada, mirando hacia fuera por la ventanilla; no está incomoda, pero es consciente del momento de incomodidad que puede estar a punto de llegar. ¿Cómo llamar al momento en que, sin sentirse incómodo, prevés, la incomodidad? Aún quedan muchas palabras por inventar".

lunes, 17 de febrero de 2014

LA CASA DE HOJAS


La casa de hojas requiere un considerable esfuerzo de lectura a causa de su laberínticaestructura​. Estoy absolutamente convencido de que el autor de este libro juega conscientemente con esta característica buscando la desesperación del lector. Sí, porque el laberinto articulado pleno de oscuridad que se forma dentro de la casa de hojas es similar a la estructura que el autor ha creado con “La casa de hojas”. Ni el más experimentado espeleólogo/lector sale indemne tras internarse en la profunda oscuridad de la casa.


"La oscuridad no se puede recordar. Es por eso que los espeleólogos siempre desean regresar a esas profundidades invisibles donde han estado. Es una adicción. Nadie queda nunca satisfecho. La oscuridad nunca satisface. Sobre todo si roba algo, como efectivamente suele suceder".



Esperaba sentir miedo tras la lectura de este libro. Varias reseñas que había leído pregonaban a los cuatro vientos que esta obra les había quitado el sueño durante su lectura. Pero mi experiencia lectora ha sido distinta, ya que para mí la sensación que trasmite “La casa de hojas” es bien diferente: la casa no me causa ningún terror por ser algo vivo, por contar con movimiento y capacidad de adaptación. Lo que me asombra de “La casa de hojas” por encima de todo es esa demostración de fuerza y poder por encima de las capacidades del ser humano. Si Navidson sobrevive al final de su aventura en ese abismo sin dimensiones que es “La casa de hojas”, es por propia voluntad de LA CASA.




"¿Crees en Dios? Creo que nunca te lo había preguntado. Pues ahora yo sí. Pero mi Dios no es la variante católica ni la judaica ni la mormona ni la baptista ni la adventista del séptimo día ni otra cualquiera/quienquiera. No tiene que ver con zarzas en llamas ni con ángeles ni cruces. Dios es una casa. Con lo cual no quiero decir que nuestra casa sea la casa de Dios o ni siquiera una casa de Dios. Lo que quiero decir es que nuestra casa es Dios".


​Me hace gracia la cantidad de gente que bucea dentro del libro buscando mensajes ocultos y códigos escondidos. Me sorprende la cantidad de estudios y tratados que supuestamente ha generado "La casa de hojas". A mi entender, tantos ríos de tinta sólo han servido para crear una discusión de la nada. Pensar que ha habido tanta gente que en la ficción se ha dedicado a descifrar la clave del expediente Navidson, me recuerda también la cantidad de reseñas y comentarios que ha generado este libro, muchos de ellos peregrinos, y que no sirven nada más y nada menos que para elucubrar sobre el sexo de los ángeles.



"Se me ocurre, al leer eso deuna clave que descifrar”, que las más grandes cartas de amor siempre están codificadas para ser leídas por una sola persona y no por muchas".



​ Y de "La casa de hojas" a "La habitación oscura" de Isaac Rosa. Valiéndome de este sencillo juego de palabras relacionado con sus títulos, hago una breve, muy breve, reseña de éste último trabajo de Rosa. Desde mi punto de vista el libro parece un panfleto reivindicativo, un manual de desobediencia civil, que por cierto, está muy bien que alguien se atreva a plasmar esas ideas sobre el papel. Pero tras la lectura del libro, noto en sus páginas una falta de ficción narrativa que revierte en su estilo, más característico de un libro de ensayo. No niego que el autor haya escrito una historia, con su trama y sus protagonistas, con su nudo y desenlace, pero falta la "masa madre" que nutre por ejemplo a la "La casa de hojas". Y, quizás también falte una historia de amor como la de Will Navidson y Karen Green, una relación que sirve de sustento al resto del relato.

viernes, 17 de enero de 2014

SOCIOFOBIA DE CÉSAR RENDUELES

En primer lugar, me llamó la atención el nombre del libro, "Sociofobia". En segundo lugar, me gustó la portada diseñada por la editorial Capitán Swing en tonos azules con su esquemático dibujo de una persona que parece que huye envuelto en llamas. Y en tercer lugar, este libro está citado en diversas listas de los mejores libros publicados en el 2013 dentro del apartado de ensayo. Del autor no conocía nada de nada. Un simple vistazo en internet me indica que es sociólogo, profesor universitario y políticamente encuadrado en la izquierda. No me quedó más remedio que hacerme con el libro. 

Para escribir esta reseña tengo que releer las notas que entresaqué porque tengo la sensación de no haberme enterado de la mitad del libro. El lenguaje escrito de un sociólogo erudito provoca que uno pierda el camino correcto del entendimiento. ¿Y que he sacado de la lectura de este libro? Pues sobre todo, que internet ni nos va a hacer más listos, ni más humanos, ni tiene porqué mejorar nuestro modo de vida, sobre todo cuando pensamos que tanta tecnología y tanto cerebro, como bien explica el autor en su libro, no sirve nada más que para generar ocio y más ocio a los internautas:

"En la mayor parte de las empresas relacionadas con la tecnologías de la comunicación uno se encuentra con salas llenas de ingenieros doctorados en el MIT que no se dedican a buscar curas contra el cáncer o fuentes de agua potable segura para el mundo subdesarrollado, sino a desarrollar proyectos para enviar imágenes digitales de ositos de peluche y dragones entre miembros adultos de redes sociales. Al final del camino de la búsqueda de la sofistificacion tecnológica parece haber una casa de juegos donde la humanidad retrocede hasta el jardín de infancia".

Eso sí, este mundo de internet genera unos efectos secundarios cuyos síntomas más evidentes son el autismo social y el egoísmo interesado que busca una rápida satisfacción:

"Tanto el altruismo como el egoísmo se pueden explicar como el resultado de un cálculo hedonismo, es decir, como el resultado de la satisfacción que obtenemos de obrar de cierta manera".

El argumento enmarañado del libro en muchas de sus páginas hace que, entono el "mea culpa", pierda la concentración con excesiva asiduidad. Por lo tanto, mi valoración de este libro no responde a las expectativas puestas en su lectura. No obstante y en descargo del autor, tengo que confesar mis propias limitaciones cuando me tengo que enfrentar a un ensayo sociológico al uso.
Cuelgo el enlace a una entrevista que en TVE le hicieron al autor en donde explica mucho mejor que yo de qué va este libro y las razones por las que no hay que dejar de leerlo.

miércoles, 15 de enero de 2014

TÉCNICAS DE ILUMINACIÓN DE ELOY TIZÓN

El año pasado, pero hace sólo unos meses, leí la "Velocidad de los jardines" de Eloy Tizón. Siguiendo su estela poética me hice con su último libro de relatos titulado "Técnicas de iluminación". Pongámonos en situación de un asunto que está llamando mi atención y que no creo que tenga que ver con ninguna moda. En estos últimos meses se está viviendo un buen momento para los libros de relatos gracias a la publicación, y espero buena acogida entre los lectores, de una serie de libros que se basan en este formato. Como pasa últimamente y ya he comentado en anteriores reseñas, la tendencia la marcan las pequeñas editoriales que son las únicas que arriesgan algo en la selección de su catálogo de autores. 

Tras finalizar el libro leo en la prensa, que "Técnicas de iluminación" ha sido publicado tras un paréntesis de siete años, una cuestión que también me ha llamado la atención. Y atención máxima es lo que despierta la lectura de estos relatos de Eloy Tizón en donde la frontera entre la poesía y la narrativa queda difuminada sin caer en la cursilería. Aunque en comparación con "Velocidades de los jardines" en este último trabajo creo que se habla más de la literatura como tema y no como medio. Por lo menos en las frases que he extraído del libro, me he dado cuenta que el proceso creativo forma parte importante de los pensamientos del autor:

"Para mantener fresca la mente no hay nada mejor que un rodeo".


"Triste pero forzoso es admitir que los besos no recibidos han hecho más por la literatura que los besos recibidos".


"Sintiendo en todo momento que escribir es imposible y que también es imposible dejar de escribir... Porque escribir, pensaba yo, es estar más despierto de lo normal".


Me quedo con esta última frase, "escribir, pensaba yo, es estar más despierto de lo normal". Creo que Eloy Tizón ha sido capaz de resumir en una corta frase lo que para mí es la poesía.  Aunque también creo que el autor pretende decir de una manera poética, que para escribir hay que tener una voz propia, una visión diferente de las cosas, y por lo tanto, una manera muy personal de saber plasmarlas en papel.  Visto los libros que escribe Eloy Tizón, espero que le siga siendo imposible dejar de escribir.

martes, 14 de enero de 2014

MI LISTA DEL 2013


Como no podía ser de otra manera y aunque sea un poco tarde, os pongo a continuación la lista de los cinco mejores libros que he leído en el año 2013. Y como advierto todos los años, la lista no responde ni a criterios de actualidad, como es evidente, ni a modas pasajeras impulsadas por algún medio de comunicación. Eso sí, guiado por la confianza, me he dejado influir por el criterio de ciertas amistades y por las recomendaciones de escritores y blogueros a los que sigo y admiro desde hace tiempo.

1º) LEÓN EL AFRICANO DE AMIN MAALOUF

2º) EN LA ORILLA DE RAFAEL CHIRBES

3º) VELOCIDAD DE LOS JARDINES DE ELOY TIZÓN

4º) EL GUARDIÁN ENTRE EL CENTENO DE J.D.SALINGER

5º) LA BOCA POBRE DE FLANN O'BRIEN