miércoles, 28 de agosto de 2013
EN MARES SALVAJES DE JAVIER REVERTE
El libro EN MARES SALVAJES de Javier Reverte es un libro menor del autor, un libro que el escritor ha estirado tanto que sus páginas huelen a encargo mal encajado. Ni la parte en que Reverte viaja en un barco turístico de jubilados para cruzar el famoso paso del noroeste entre el mar atlántico y el pacífico, ni la parte del libro en donde el autor viaja solo, como nos tiene acostumbrados en sus anteriores libros, por una parte del ártico canadiense, están a la altura del clásico libro de viajes. Me hice con este libro para ambientar literariamente el viaje que iba a hacer por Groenlandia ya que no encontré el libro de Barry López SUEÑOS DEL ÁRTICO que la agencia GREENLAND recomendaba como lectura apropiada. Y me equivoqué, porque EN MARES SALVAJES es un libro decepcionante, un libro que hubiera podido servir para introducirnos en la vida de los grandes exploradores del ártico, pero incluso en ese tema falla porque poco a poco se va diluyendo dentro del libro hasta desaparecer entre anécdotas personales carentes de fuerza. Otros libros del mismo autor me han gustado mucho, pero este no hay quién lo coja.
martes, 23 de julio de 2013
¿QUIÉNES MANDAN DE VERDAD EN ESPAÑA? DE CARLOS ELORDI
Dejemos la ficción para sumergirnos de lleno en la más cruda realidad. En su columna de Babelia Manuel Rodríguez Rivero recomendaba entre otros la lectura del libro de Carlos Elordi. Por el precio de un cañón de cerveza en una céntrica terraza veraniega de cualquier ciudad, incluyendo las de provincias, se puede comprar este libro en su formato electrónico. Con esta ingenua comparación no estoy insinuando que sea una lectura de entretenimiento o lectura sólo adecuada para el verano. Todo lo contrario.
Un buen libro de denuncias debe estar siempre cargado de razones. Y, por supuesto, el autor tiene que poner sobre la mesa todos los datos de forma objetiva, sin que su punto de vista resulte evidente. En este libro, Carlos Elordi lo tiene claro: los banqueros no sólo controlan la economía sino que mandan incluso más que los otros poderes del estado (política, monarquía, medios de comunicación, etc). Es fácil intuir esta situación, sobre todo ahora que el tema de la crisis está en boca de todos, pero lo concluyente es poner nombre y apellidos a todas aquella personas o instituciones que de alguna manera están involucradas en esta trama. Un libro interesante y muy recomendado para todas aquellas personas que se consideren comprometidas con la situacion actual (abstenerse pasotas y lectores de novela romántica). Este libro nos ofrece información, y ya se sabe, la información es poder, sobre todo si sirve para poner cara a esos "mafiosos" que juegan con nuestro dinero, y que también intentan jugar con nuestra ingenuidad. Por desgracia, resulta muy preocupante la deriva que está tomando el mundo de la política, que no sólo ha desilusionado a mucha gente, sino que cada vez hay más datos que demuestran su corrupción en manos de los banqueros y de las grandes fortunas de este país. Leyendo este libro me han dado ganas de tomarte un buen cañón de cerveza a la sombra de un exótico árbol en el lugar más inaccesible del mundo: vamos, huir lo más lejos posible.
miércoles, 17 de julio de 2013
EL DÍA DEL WATUSI DE FRANCISCO CASAVELLA
En "la hora violeta" de Sergio del Molino,
el autor citaba que estaba leyendo este libro mientras se encontraba en
Barcelona por el tratamiento médico al que sometían a su hijo. Y como
tantas otras veces, me dejé llevar por una recomendación de la que no me
arrepiento.
¿Qué
pasa por mi cabeza cuando decido leerme un libro de mil doscientas
páginas? Acostumbrado a leer tantas novelitas de poco más de cien
páginas que me permiten escribir reseñas de ellos cada semana, de vez en
cuando me embarco en la tarea de "tragarme" un novelón (por lo menos en
lo referente a cuestiones de tamaño), que retarda mi presencia activa
en este blog. Parece mentira que últimamente no sepa escribir otra cosa
que no sean reseñas de libros. Y eso que en agosto me propongo junto a
mi pareja viajar hasta Groenlandia. Un viaje fascinante que prometo
contaros a su debido tiempo, también en este blog.
Ahora
toca hablar del libro de Casavella, el escritor que murió demasiado
joven y que tanto prometía en ese oficio. El protagonista del libro es
Fernando Atienza. Un niño que crece en un barrio marginal de Barcelona y
que a medida que discurre su historia el autor nos narra paralelamente
la crónica de lo que fueron esos años en la ciudad de Barcelona. Se
trataría de esa época entre la muerte de Franco, junto con los primeros
años de la democracia en España, hasta las Olimpiadas de Barcelona. Esta
localización en el tiempo nos permite conocer el surgimiento de una
clase política trepadora que busca el poder con todas sus fuerzas y que
choca con ese mundo marginal de drogadictos, putas y gente venida a
menos que deambula por los tugurios más turbios de la noche barcelonesa.
Miserias humanas que crecen en ese caldo de cultivo tan propicio para
la especulación y la picaresca en el arte de medrar; esa España pícara y
rancia del sálvese quién pueda y que valora las apariencias por encima
de todo. Y por ese mundo peligroso de arenas movedizas deambula Fernando
Atienza. Lo cuenta él mismo por medio de un extenso informe promovido
por el encargo de un personaje muy importante y misterioso (el que
quiera saberlo que se lea el libro). La vida del protagonista está llena
de muchas miserias, eso sí, narradas por Casavella con una sutil ironía
con la que pretende quitar hierro al asunto. Una prosa desbordante
caracteriza el estilo de Casavella con frases y pensamientos que se
alargan en el espacio renglón tras renglón. A veces me he perdido en su
lectura o me he chocado contra el sentido que el autor quiere transmitir
con sus palabras. Hay que tener mucha capacidad de concentración para
aguantar tanta intensidad. Por eso es fácil ahogarse en esa marea de
1200 páginas llena de matices y pensamientos abstractos, y en donde nada
es lo que parece.
Hasta ahora no había hablado del Watusi. Es el personaje más misterioso del libro (¿existe o es un mito?). La historia real del Watusi se transforma en leyenda gracias al boca-boca, y se extiende de forma incontestable por todos los barrios marginales de la ciudad. De esta forma, el origen del Watusi se confunde en las sombras que se generan cuando la mentira se transforma en verdad mientras nadie lo contraste. Un asunto muy actual que tiende a repetirse a lo largo de la historia cuando se trata de manipular a la gente. Y, así el Watusi resulta ser el chivo expiatorio, el "saco de las hostias", y creo yo, el personaje más ingenuo de todos los seres que pueblan este universo barcelonés en donde la ingenuidad casi no tiene cabida.
Hasta ahora no había hablado del Watusi. Es el personaje más misterioso del libro (¿existe o es un mito?). La historia real del Watusi se transforma en leyenda gracias al boca-boca, y se extiende de forma incontestable por todos los barrios marginales de la ciudad. De esta forma, el origen del Watusi se confunde en las sombras que se generan cuando la mentira se transforma en verdad mientras nadie lo contraste. Un asunto muy actual que tiende a repetirse a lo largo de la historia cuando se trata de manipular a la gente. Y, así el Watusi resulta ser el chivo expiatorio, el "saco de las hostias", y creo yo, el personaje más ingenuo de todos los seres que pueblan este universo barcelonés en donde la ingenuidad casi no tiene cabida.
"Quisimos
ser ingenuos por segunda vez, para perdonar y perdonarnos, y eso nos
partió por la mitad, estampados contra la roca de los tiempos, mientras
en el aire brillan cristales marinos".
jueves, 11 de julio de 2013
DEL BALTORO A GROENLANDIA
Groenlandia ha sustituido como nuestro destino vacacional a Pakistán. Para este agosto nuestra primera intención era viajar hasta ese país para realizar el trekking del Baltoro. Era un viaje que prometía muchas emociones, un punto de aventura, y una belleza paisajística que tenía su culminación con la visión de una de las montañas más espectaculares del planeta: el K2. Todas estas maravillas se han ido al traste desde el momento en que un grupo talibán ha perpetrado un atentado contra turistas en esa zona del Karakorum. Hasta ahora esa región se encontraba al margen de esa violencia fundamentalista que ha encontrado razones para su justificación por culpa de las políticas imperialistas de esos países que se creen los amos del mundo. El que siembra vientos recoge tempestades. Nunca he sido de la opinión de justificar este tipo de actos violentos, que son injustificables desde el punto de vista humano, pero siempre ha habido en el mundo personas que manipulan a otras personas para alcanzar sus propios intereses. Si tenemos en cuenta que en esos países la pobreza está muy arraigada, es fácil pensar que se puede jugar con el hambre y la insatisfacción de las personas para tratar de influir en sus actos. Por supuesto que la típica frase de que "la religión es el opio del pueblo" se hace evidente cuando hablamos de los fundamentalistas talibanes y del terrorismo de Al-qaeda. Todos los fundamentalismos religiosos son perniciosos y crean una serie de tensiones que explotan cuando menos te lo esperas. Ahora ha sucedido en la zona del Karakorum, pero mañana puede ser en cualquier país del mundo. Sí, el mundo se ha vuelto más peligroso, y cada vez es más complicado viajar a ciertos países que antes eran un destino atractivo y exótico. Por culpa de estas circunstancias el mundo se ha vuelto más pequeño para el viajero. Y por supuesto que esto es un problema, pero no sólo para los acomodados turistas que nos podemos permitir un viaje o dos cada año a esos países que tanto nos llaman la atención. No, lo nuestro es sólo un contratiempo menor, el mayor trastorno lo sufren los propios habitantes de esos países que subsisten muchos de ellos gracias al turismo y que se ven abocados a pasar tiempos muy difíciles. Los acomodados viajeros con sólo cambiar nuestro destino turístico tenemos el asunto solucionado.
sábado, 8 de junio de 2013
LA HORA VIOLETA DE SERGIO DEL MOLINO
Cierto es que me enfrentaba a este libro con aprensión. Tengo miedo a esa clase de lecturas que te dejan una gran tristeza en el alma. Es obvio que no me refiero en este asunto a la calidad literaria. Sigo al autor en su blog desde hace tiempo y leo sus entradas con interés. Pero las referencias que había leído de La hora violeta me indicaban que el tema del libro no podía ser más triste: la muerte prematura de su hijo por culpa del cáncer. No obstante, un día que pasaba por la biblioteca me encontré en la mesa de novedades con este libro, y llevado por mis contradicciones me dejé ir por el impulso del momento. Ya en casa me embarqué en su lectura. Y a pesar de la aparente marejada (nunca hay que fiarse de las circunstancias), me sumergí hasta los espacios abisales de su escritura. Conclusión: el autor me ha hecho llorar en ciertos pasajes de su libro:
"He domesticado la pena, pero su intensidad es idéntica a la del día de su muerte. Simplemente, me he acostumbrado a ella. La pena y yo hemos firmado un acuerdo de convivencia. No la anularé con trucos de psicología barata y ella me dejará vivir".
pero también he encontrado momentos de brillante ironía y contundencia verbal en otros tantos:
"Si el homo no es faber no es nada. Si el pulgar oponible nos hizo humanos fue para trabajar, no para masturbarnos mejor. Podríamos hacernos pajas sin pulgar oponible, pero no podríamos construir catedrales. Y por mucho que nos joda, nuestra naturaleza está más cómoda cuando construye catedrales que cuando se masturba. Es lo mismo que descubrieron los poetas y los filosofos. Nos importa el camino, no la meta. Porque vivir es caminar sin llegar a ninguna parte. Una paja es un destino, pero no estamos hechos para estancarnos en un sitio. Somos nómadas, nuestro carácter es errante..."
Otra conclusión: el autor no trata de escribir un libro en busca de la lágrima fácil, buscando una complicidad emocional al nivel de una telenovela. No; en La hora violeta el autor nos relata un gran drama personal que ha trascendido en forma de libro, porque el mayor homenaje que Sergio del Molino padre puede hacer por su hijo Pablo es aquello que mejor sabe hacer en este mundo: escribir un libro.
Ahora que releo lo escrito, me estaba haciendo la pregunta sobre sí merece la pena contar este drama en un libro, y no había tenido en cuenta, que este tipo de preguntas sobran porque siempre depende del punto de vista. A Sergio del Molino le ha servido como ejercicio de salud mental:
"Lo urgente es también este libro. Con su escritura esquivo lo importante. Encaro las palabras, y mientras resuelvo problemas de estilo, depuro el lenguaje y estructuro sus páginas, evito ser tragado por lo importante. Cuidar de los detalles literarios es mi forma de asirme al mástil y mantenerme al mando de la nave. De otro modo, me perderían las sirenas o me cegaría la contemplación del brillante y amorfo espanto que me rodea y me atraviesa".
Y a mí, para encontrar a un autor del que espero una gran novela de ficción:
"Me gusta el verbo crecer, mucho más que criarse. Criarse en un sitio confiere aspecto de teta al lugar. Un caserío grande y pródigo del que mamas acurrucado y caliente, pasivo y prisionero. En cambio, crecer se ajusta mejor a la realidad. Tu te agrandas y el espacio se empequeñece. Desbordas tu pueblo con tu propio crecimiento. Porque si no lo desbordas, él te ahoga a tí. Es una cuestión de supervivencia. O tu pueblo o tú. Los dos no pueden existir al mismo tiempo".
sábado, 25 de mayo de 2013
HISTORIA ABREVIADA DE LA LITERATURA PORTÁTIL DE VILA-MATAS
Siento una gran admiración por el escritor Vila-Matas labrada a lo largo de la lectura de muchas de sus obras. Nunca me ha decepcionado el autor catalán, ni su peculiar estilo, que considero uno de los mejores y más asentados de toda la literatura escrita en castellano. Vila-Matas es uno de los grandes en este oficio de escribir y no hay mas que seguir su trayectoria para comprobar que hay una coherencia que muchos otros escritores envidiarían. Dicho esto, nadie se imaginará una crítica negativa de este libro que me toca reseñar. Y no la puede haber si uno lee frases entresacadas del libro como estas:
"Y es que si bien se mira, la literatura vivirá mientras alguien que se disponga a escribir una simple carta dude unos instantes acerca de la manera de hacer verosímil lo que se propone decir en ella".
Y si el trabajo para los Shandys pudo convertirse en una droga, según nos cuenta el autor en este libro, para los lectores de Vila-Matas, sus libros resultan adictivos, provocando que ese universo literario se mezcle con la vida, y la vida deje de tener sentido si no es vista desde el punto literario. Al fin y al cabo, que más puede pedir un aficionado a la literatura que encontrar las palabras justas para emprender un viaje por medio de la historia que le es contada:
"¿Pero cómo se convirtieron los alegres, volubles y chiflados shandys en unos héroes de la voluntad? Pienso que es por el hecho de que el trabajo puede convertirse en una droga, en una compulsión. "El pensamiento, que es un narcótico eminente", escribió Walter Benjamín".
Para finalizar esta breve reseña, me gustaría imaginarme que Vila-Matas no es un escritor de culto, que ese trabajó de escribir tiene más que ver con el oficio de artesano que gracias a su pericia y habilidad, y al fruto de su paciencia labrada a lo largo de muchos años de aislamiento, consigue idear unas historias que son siempre la misma historia: su amor por la literatura.
"En realidad, todos estamos haciendo cosas. Más que artistas, que suena hueco y pomposo, somos artesanos, es decir, gente que hace cosas. Un aire de feliz creatividad recorre las estancias del Sanatorio Internacional. Apenas nos vemos entre nosotros, pues como artesanos permanecemos aferrados a nuestra individualidad, pero a veces sopla un viento polar que nos reúne a todos en el patio central, donde, sonrientes y abrigados, intercambiamos miradas de complicidad".
lunes, 20 de mayo de 2013
BILBAO-NEW YORK-BILBAO DE KIRMEN URIBE
Arranca muy bien esta novela de Kirmen Uribe con esa comparación entre los anillos de un tronco y las escamas de un pez:
"Los peces y los árboles se parecen.
Se parecen en los anillos. Si hiciéramos un corte horizontal a un árbol veríamos sus anillos en el tronco. Un anillo por cada año transcurrido, es así como se sabe la edad del árbol. Los peces también tienen anillos pero en las escamas. Y al igual que sucede con los árboles, gracias a ellos sabemos cuantos años tiene el animal.
El anillo de los peces lo crea el invierno. El invierno es el tiempo durante el cual el pez come menos, y el hambre deja una marca oscura en sus escamas porque su crecimiento es menor durante esta época. ..
Y como los anillos de los peces, los momentos más difíciles van marcando nuestras vidas, hasta convertirse en medida de nuestro tiempo. Los días felices, al contrario, pasan deprisa, demasiado deprisa, y enseguida se desvanecen.
Lo que para los peces es el invierno, para las personas es la pérdida. Las pérdidas delimitan nuestro tiempo; el final de una relación, la muerte de un ser querido.
Cada pérdida es un anillo oscuro en nuestro interior".
Muy poético. Sigue en la misma línea metafórica unas páginas más adelante cuando compara el euskera con el mapa de un tesoro:
"Vuestra lengua parece el mapa del tesoro. Si desenfocas el resto de letras y percibes sólo las x, parece como sí te guiarán por la ruta del tesoro".
Me pareció que aquello era lo más bonito que se podía decir de un idioma que no conoces, que se asemejaba a un mapa del tesoro.
También muy poético y con una potencia simbólica admirable. Pero a medida que avanza el libro se va diluyendo mi interés por la lectura de este libro ya que los hechos reales toman el mando de la historia y la ficción narrativa pasa a un segundo término. ¡Qué pena! Sé que es un asunto premeditado y que es una elección personal del autor, pero a mí no me aporta nada por ejemplo, el dato de los kilómetros que faltan para el aterrizaje del avión que conduce a Kirmen Uribe hasta New York, o lo maja y simpática que resulta ser la compañera de asiento que le ha tocado en suerte. Será una cuestión de gustos, pero tanta dosis de realidad me resulta empalagosa y no considero justificado tanto relleno. Se suele decir que la ficción supera a la realidad, nada más evidente en este libro de Kirmen Uribe; que sí, que es una obra de calidad con premio literario incluido, pero que hubiera crecido desde el punto de vista literario si hubiera contado esa "verdad" desde el terreno de la ficción.
Y aquello que comenzó bien, ya lo dije al comienzo de esta reseña, acaba pasado de vueltas con un poema dedicado a su hijo adoptivo. Un comienzo poético de este libro rematado con un final lacrimoso. No obstante, si mezclamos todos los ingredientes de este relato, los buenos y los fallidos, el resultado final se compensa y se diluye todo aquello que pudo ser y no fue.
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