Siguiendo con la tradición no escrita de hacer un balance literario de los libros que he leído a lo largo del 2012, os dejo a continuación los diez mejores libros que han pasado por mis manos en este año que ya nos deja:
1º) Humillación de Philip Roth
2º) Bonsái de Alejandro Zambra
3º) Seda de Alessandro Baricco
4º) Conversaciones con David Foster Wallace de Stephen J. Burn
5º) Gótico carpintero de William Gaddis
6º) Aire de Dylan de Enrique Vila-Matas
7º) Malí Blues de Lieve Joris
8º) Diario de invierno de Paul Auster
9º) Interpretación de un asesinato de Jed Rubenfeld
10º) El mapa y el territorio de Michel Houellebecq
No se trata de una lista referida sólo a las novedades del 2012; más bien se trata de una lista confeccionada tras la lectura anárquica de libros que me han interesado, bien porque me los han aconsejado amigos, bien porque me he dejado guiar por las reseñas aparecidas en determinados blogs que sigo con asiduidad. Al fin y al cabo, se trata de una lista basada en mis propios gustos que dejo escrita en esta entrada por si estáis interesados en haceros con buena literatura.
¡Feliz 2013!
sábado, 29 de diciembre de 2012
viernes, 28 de diciembre de 2012
TODO ES SILENCIO
Acabo de terminar de leer este libro de Manuel Rivas sobre el tema de las mafias y el contrabando en Galicia. Los protagonistas son dos chicos y una chica que viven en un pueblo pesquero de Galicia, Noitía, y que se encuentran de nuevo ya de mayores, ejerciendo cada uno de oficios totalmente opuestos como son el de policía y el de contrabandista. Historia simple, texto sencillo de leer que nos va llevando a un desenlace totalmente previsible (será que ya hemos visto demasiadas películas sobre policías corruptos, etc). No faltan los tiros, los caciques, las historias de amor y la corrupción general como modo de vida. Hay que reconocer que lo mejor del libro con diferencia es el estilo personal de Manuel Rivas a la hora de escribir, buen conocedor de este oficio y veterano en estas lides, pero que de vez en cuando se le va la mano en el terreno poético cuando se trata de describir ciertos pasajes del libro. Este sentimiento poético, este juego de metáforas hace que algunas veces el texto se lastre de palabras que sólo sirven para adornar, y también para que el escritor muestre su ego más profundo. Y como yo tampoco quiero engordar esta entrada os dejo con la recomendación de esta lectura, desgraciadamente tan representativa de esta época tan corrupta.
CONVERSACIONES CON DAVID FOSTER WALLACE
Sigo con la lectura de la Broma Infinita de este mismo autor. Quiero darle el tiempo necesario para que no me agobie el peso de su lectura. Mientras tanto, acabo de leer "Conversaciones con David Foster Wallace", el libro publicado por la nueva editorial Pálido Fuego. Es un libro para mitómanos en donde se recogen diferentes entrevistas que concedió David Foster Wallace a lo largo de su vida. Ya nos avisan en el prólogo que el escritor nunca fue muy amigo de darse a conocer en público, no extraña por tanto que tenga tanto odio a someterse a las preguntas de los periodistas de turno. Y se nota bastante en ciertas entrevistas que el autor está a la defensiva, como si fuera una pérdida de tiempo todo este ritual que conlleva el juego de preguntas y respuestas. También hay entrevistas en las que se nota que el escritor disfruta, sobre todo cuando es evidente el nivel cultural del entrevistador y su conocimiento del libro y la literatura en general. Si tenemos en cuenta que la mayoría de entrevistas que un autor famoso concede a los medios son obligdas por la promoción comercial, no es extraño que el díscolo y desapegado Foster Wallace nos haya dejado pocas entrevistas que se puedan calificar de jugosas. No obstante, si tuviera que resaltar una característica común de todas las entrevistas aparecidas en este libro, destacaría la evidente fragilidad de la personalidad de David Foster Wallace. Parece que esa sensibilidad, tan acorde con todo lo que concierne con la creatividad, le jugaba malas pasadas en el terreno de las relaciones sociales. Es evidente que el mundo interior del escritor luchaba continuamente con la realidad exterior, y que le causaba muchas tensiones psíquicas. Para sobrevellevar esa lucha, el escritor tomaba un fármaco que le permitía vivir a pesar de la enfermedad depresiva que sufría. Fueron muchos años tomando este medicamento, hasta que al final intentó sobrevivir sin tomar el antidepresivo, pero con tan mal resultado que al poco tiempo se suicidó colgándose en su propia casa. Esa fue el final de su vida, pero no me quiero despedir en esta entrada sin hablar de un detalle importante que he sacado de este libro de entrevistas: David Foster Wallace se sentía a gusto cuando no era el eje de todas las miradas, cuando él podía ejercer desde una cómoda distancia de voyeur, de observador del mundo. Parecerá un detalle sin importancia, pero creo que es el mejor método para que un escritor construya esas historias que trasladará con su esfuerzo al papel, gracias a la observación de esos detalles que pasan inadvertidos para la mayoría de las personas.
He entresacado diversos párrafos en la lectura de este libro que escribo a continuación a modo de ejemplo, ya que a mí me han servido para hacerme una idea de lo que pensaba David Foster Wallace del oficio de escritor:
"En tanto que el arte serio tiende a hacer que te sientas incómodo, o te empuja a esforzarte para acceder a su disfrute, del mismo modo que en la vida real elplacer es consecuencia del esfuerzo y de la incomodidad. Por tanto es difícil que el público, especialmente el joven que ha sido educado para esperar que el arte sea 100 por cien placentero y para recibir ese placer sin esfuerzo, lea y aprecie la narrativa seria. El problema no es que el lector de hoy sea tonto, no lo creo. Simplemente se trata de que la televisión y la cultura comercial le han enseñado a ser una especie de vago e infantil en lo que respecta a sus expectativas. Esto hace que intentar llamar la atención de los lectores de hoy implique una dificultad imaginativa e intelectual sin precedentes".
"la ficción trata de en qué consiste ser un jodido ser humano".
"La diferencia entre el buen arte y el arte mediocre....Tiene algo que ver con el amor. Con la disciplina de sacar la parte de ti capaz de amar en lugar de esa parte que sólo quiere ser amada...Al parecer una de las cosas que los escritores de ficción verdaderamente geniales hacen es darle al lector algo. El lector se marcha del arte auténtico mucho más pesado de lo que entró. Más lleno. Toda la atención y el compromiso y el trabajo que se le requieren al lector no pueden ser para tu propio beneficio; tiene que ser para el suyo".
"El proyecto que merece la pena intentar es hacer cosas que tengan algo de la riqueza y el desafío y la dificultad emocional e intelectual de la vanguardia literario, algo que haga que el lector afronte cosas en lugar de ignorarlas, pero hacerlo de tal modo que también sea agradable de leer. Que el lector sienta que alguien le está hablando en lugar de ofrecerle unas cuantas poses".
"Me contrataron para dar clases de escritura creativa...Así que se convierte más en una cuestión de gestionar las impresiones subjetivas de varias personas acerca de cómo decir la verdad versus destruir el ego de alguien".
miércoles, 5 de diciembre de 2012
CATARATAS EPUPA
Hoy nuestro destino final nos lleva hasta las cataratas Epupa situadas justo en la frontera entre los países de Namibia y Angola. El río Kunene ha formado estas cataratas, creando un oasis con sus palmeritas incluidas en medio de un inmenso pedregal. Para llegar hasta este apartado lugar hay que recorrer muchos kilómetros de pista en mal estado que pone a prueba la mecánica de nuestro camión. ¿Merece la pena desviarse hasta este punto? Dejo la pregunta en el aire por si alguien que haya estado en este lugar quiere opinar al respecto.
Antes de llegar hasta Epupa hacemos una pequeña parada en el pueblo de Opubo para avituallarnos con lo necesario. Resulta curioso observar como conviven las etnias Herero y Himba en esta región de Namibia, sobre todo si coincides con ellos en un moderno supermercado. Si la escena se hubiera desarrollado en un típico mercado africano no resultaría tan llamativa, pero que coincidas con ellos moviéndote entre las ordenadas estanterías repletas de productos de primeras marcas, pasa a convertirse en una de las más llamativas anécdotas de este viaje por Namibia. Os describo la vestimenta de las mujeres Herero: colorido vestido victoriano hasta los pies y un sombrero en la cabeza que parece una cabeza de vaca. Y la vestimenta de las Himba: taparrabos, tetas al aire, piel y cabellera embadurnada de arcilla roja. No hace falta hacer una descripción más amplia para notar las grandes diferencias entre las dos etnias.
El emplazamiento elegido en Epupa para instalar las tiendas de campaña no puede ser más idóneo: altas palmeras que dan buena sombra junto a un brazo del río Kunene. En este camping pasaremos dos días (¡bien, que no hay que desmontar las tiendas ni el campamento al día siguiente!) y contaremos con el lujo de disponer de wifi en el bar del camping. Cuando se hace de noche, toca "whatsappear" con los familiares, comunicarse con ellos en donde menos esperábamos hacerlo.
Al día siguiente está programada una visita a un poblado de la etnia Himba. Nos desplazamos hasta allí en nuestro camión en menos de una hora. Resulta ser una visita concertada, y hay que aguardar el turno correspondiente como en la pescadería, para poder ser "atendidos" por los Himba. Como les hemos llevado comida, a cambio podemos hacer libremente fotos a todos los miembros del clan familiar. Los niños y las mujeres se prestan alegremente a la sesión fotográfica, bien posando en grupo, o bien a título individual no sin cierta coquetería. En cambio, los pocos hombres que hay en esos momentos se muestran un tanto distantes, como si ellos estuvieran por encima de estas situaciones. Terminamos la visita dentro de una de sus chozas, en donde nos recibe una joven mujer que por medio de un intérprete nos informa de sus costumbres y ritos. Se conoce que no es vergonzosa la himba, porque al final de la entrevista no duda en mostrar su interés por un miembro de nuestro grupo. Esta escena provoca la hilaridad de todos porque la himba parece que no tiene buen ojo al haberse interesado sexualmente por un gay.
A la tarde volvemos al camping para visitar con más detenimiento las cataratas Epupa. Un sendero nos lleva hasta un mirador natural en donde contemplar esta modesta cascada rodeada de baobabs que se asoman al vacío. Si se decide proseguir la marcha por el mismo sendero, éste te conduce hasta una pequeña y coqueta playa de arena en medio de la nada, en donde contemplamos las huellas de los animales salvajes que han saciado su sed no hace tanto tiempo. Se hace la noche, y el miedo provoca que me los imagine agazapados en la espesura, atentos a los movimientos de nuestro pequeño grupo.
jueves, 22 de noviembre de 2012
LA COSTA DE LOS ESQUELETOS
La costa de los esqueletos es un territorio desolador al oeste de Namibia en el que parece imposible que haya surgido la vida. Es una inhóspita frontera natural en donde destaca una constante niebla que se agarra a la costa y que ha provocado que muchos barcos a lo largo de su trágica historia hayan naufragado. Sus restos varados a orillas del mar se asemejan a enormes esqueletos de ballenas que el paso del tiempo se ha ocupado de desmenuzar limpiamente. No me extraña que los restos de estos barcos abiertos en canal sean un símbolo de la fuerza de la naturaleza. Viendo el paisaje desolador que se extiende hasta el infinito, nos resulta fácil imaginarnos la situación deseperada de aquellos naúfragos, que aún siendo afortunados por haber sobrevivido en un primer momento, se enfrentaban ante un panorama aterrador en donde las posibilidades de supervivencia eran mínimas. Cumplimiento con nuestro "oficio" de turistas nos hacemos las fotos de rigor al lado de estos restos tan extrañamente envueltos en el silencio. Una de las visitas obligadas en la costa de los esqueletos es Cape Cross, en donde vive una de las colonias más importantes de leones marinos de todo el mundo. Nada más llegar a la zona, un rugido constante anticipa su presencia que viene acompañada por un fuerte olor a detritus que pone a a prueba nuestra sensibilidad olfativa. No obstante merece la pena observar los torpes movimientos de los miles de ejemplares de leones marinos que yacen hacinados en cada recoveco de la costa rocosa en contraste con lo ágiles movimientos que son capaces de realizar en el agua cuando se lanzan en busca de comida. Seguimos nuestro itinerario carretera arriba, comiéndonos kilómetros y kilómetros por una ancha pista de tierra; vamos dejando un rastro de polvo que nubla el paisaje a nuestras espaldas. Este paisaje tan primitivo alberga una de las especies más extrañas que crecen en el planeta: la welwitschi mirabilis. Sólo esta especie tan rudimentaria de la familia de las coníferas se podría haber adaptado a este inhóspito clima. El resto del tiempo lo pasamos adormilados en nuestros asientos y cuando dirigimos la mirada por la ventanilla del camión vemos un paisaje uniforme que se extiende y se extiende hasta el infinito. Llegamos casi de noche al camping de Palmwag. Instalamos las tiendas de campaña; Manuel nos organiza otra salida de bicho-hunting con muchas expectativas pero ningún resultado; y justo cuando decidimos irnos a dormir nos avisa Laura que se ha cruzado con un par de elefantes por medio del camping. La buena noticia se extiende pronto por el grupo. Salimos en busca de los animales iluminando el camino con los frontales. Junto al río y protegidos por un cañaveral se alimentan los dos elefantes, nuestros primeros grandes animales avistados en este viaje. Los observamos con la boca abierta y a corta distancia gracias a la luz tenue del propio camping. Es un momento mágico para nosotros. Permanecemos mudos, sin ganas de irnos a dormir, pero después de un buen rato consideramos que ya es hora de dejar en paz a los elefantes, de no molestarlos más con nuestra incómoda presencia.
jueves, 15 de noviembre de 2012
GÓTICO CARPINTERO
William Gaddis ha escrito un libro que parece una obra de teatro. Nada más abrir el libro me siento como si estuviese en un patio de butacas oyendo recitar a los actores las líneas de diálogo dispuestas para la ocasión. Sí, porque "Gótico Carpintero" es una obra escrita a base de diálogos en donde las personas no se escuchan, sino que las páginas se rellenan mediante voces entremezcladas y expresadas en bastantes ocasiones a base de gritos y reproches. Si juntamos todos estos ingredientes obtenemos una atmósfera de inquietud que endurece toda la escena, capa página de este libro. Todo este ambiente queda encuadrado en un único escenario: la casa alquilada por la pareja protagonista, una casa de estilo "gótico carpintero" que ayuda a realzar ese ambiente decadente que viste tan bien a la obra (la portada elegida por la editorial Sexto Piso resulta ser una vivienda que parece la casa de los Monster).

Lo único que interrumpe ese coro de voces crispadas es el continuo repiqueteo del teléfono, que suena a todas horas, y que es el único nexo de unión con ese mundo exterior lleno de confabulaciones e intereses personales. En cuanto al estilo de Gaddis, repetir lo que muchos anteriormente ya han dicho, que es un estilo muy personal que intenta adaptarse al ritmo del lenguaje oral, y que por tanto resulta de difícil lectura. Para conseguir ese efecto el escritor se pasa por el "arco de triunfo" el buen uso de la puntuación, porque para Gaddis todo está supeditado a esos diálogos desbordantes en donde la naturaleza humana se revela con todas sus imperfecciones. Y ese poso de amargura cala hasta los mismos huesos del lector, que una vez finalizado la lectura del libro se queda con la impresión de haber leído una gran obra, un libro que resalta el lado más oscuro de nuestras vidas y de una sociedad corrupta. Un tema muy candente en este época que todo el mundo no duda en denominar como de crisis
sábado, 10 de noviembre de 2012
GÓTICO CARPINTERO
La estupidez es el cultivo deliberado de la ignorancia. Estos idiotas petulantes con sus sonrisas de santurrones no pueden soportar la idea de que descienden de esa pandilla del lago Rudolf que iba por todas partes dando golpes con sus martillos de piedra tratando de aprender algo no, ellos creen que Dios los puso aquí con sus trajes baratos y sus espantosas corbatas a su imagen y semejanza. ¿Sabías eso? Casi la mitas de la gente de este maldito país cree que el hombre fue creado hace ocho o diez mil años casi igual que como es hoy en día. ¡Creen eso!
William Gaddis en Gótico Carpintero.
William Gaddis en Gótico Carpintero.
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